LABORATORIO
DE PALEOZOOLOGÍA
Raúl Valadez Azúa
Bernardo Rodríguez Galicia(Estudiante de
Maeastría de la Facultad de Filosofía
y Letras de la UNAM)
Instituto de Investigaciones Antropológicas,
UNAM
Introducción
Este laboratorio fue creado en 1986 ante
la evidente necesidad de contar con un especialista
en el estudio de los restos animales que se recuperan
en las excavaciones arqueológicas. A pesar
de que el nombre del laboratorio hace referencia
a la fauna antigua (paleo-zoología), en
realidad, su objetivo es estudiar toda manifestación
fáunica, antigua o actual, con la cual
se encuentra involucrada alguna manifestación
cultural. Bajo este esquema, es posible dividir
los estudios realizados en el laboratorio en dos
grupos:
- Estudios arqueozoológicos, o sea por
medio de los restos óseos de animales o
de representaciones iconográficas descubiertos
durante el desarrollo de proyectos arqueológicos.
- Estudios etnozoológicos, los cuales
buscan conocer la relación hombre-fauna
por medio de fuentes escritas coloniales o de
la actualidad.
Cómo se realizan
las investigaciones arqueozoológicas
Aunque estas líneas de estudio traen
consigo mismas el interés fundamental de
conocer la relación hombre-fauna, hay grandes
diferencias en la forma de realizar los estudios
correspondientes, pues no es lo mismo trabajar con
un hueso, con un libro o con una persona.
Para el caso de la arqueozoología, es necesario
realizar un trabajo de campo, donde el especialista
tiene la oportunidad de observar los restos óseos
en el momento en que se descubren y con ello tener
una idea del hallazgo, su estado de conservación
y la relación que guardan estos materiales
con respecto a todo el sitio excavado. Es importante
aclarar, sin embargo, que la participación
del arqueozoólogo en esta fase se limita
a la observación o bien a sugerencias de
cómo extraer los restos animales descubiertos,
ya que la responsabilidad de la excavación
es del arqueólogo.
El verdadero punto de partida dentro de la investigación
arqueozoológica es cuando los materiales
llegan al laboratorio, pues es allí donde
las habilidades de este especialista entran en acción.
Generalmente el trabajo inicia con la limpieza de
los huesos y el reconocimiento de los datos arqueológicos
asociados con los materiales, los cuales indican
el sitio exacto y profundidad en donde apareció
el elemento que se está estudiando. Posteriormente
la pieza ósea se revisa con cuidado, en primer
lugar, para reconocer de qué hueso se trata
y a qué lado (derecho, izquierdo) pertenece.
Este aspecto es muy importante, pues en ocasiones
aparecen esqueletos completos, pero dispersos en
un área de varios metros cuadrados; pero
si se presenta una acumulación de huesos
de un solo tipo la información es otra, ya
que algún evento ocurrió en el sitio.
Simultáneo al estudio anatómico, se
realiza la identificación taxonómica
del hueso. Es clara la importancia de este dato,
pues el reconocimiento de especies en el sitio será
la base para reconocer la forma en que el recurso
animal fue aprovechado por los pobladores. Todo
este trabajo de identificación se realiza
por medio de la comparación de las piezas
con imágenes de libros especializados o bien
con esqueletos de colecciones comparativas.
Dentro de los datos de clasificación, tenemos
los aspectos de edad y sexo de los organismos. En
los mamíferos inmaduros, los extremos de
los huesos largos (epífisis) se desprenden,
no así en los adultos. En las aves jóvenes
estos elementos presentan una conformación
menos detallada, en tanto que en los reptiles, el
elemento clave es la diferencia en talla. Respecto
del sexo, hay animales, como los perros, en los
cuales podemos reconocer este aspecto por diversos
detalles del cráneo y pelvis, mientras que
en los guajolotes, por el espolón que presentan
los machos.
Al mismo tiempo que se estudian las piezas óseas,
se buscan evidencias de marcas o cortes hechos con
alguna herramienta, para saber si el animal fue
objeto de algún tipo de manipulación
particular. Por ejemplo, un hueso que presenta una
apariencia normal, pero que tiene marcas cerca de
las articulaciones muy probablemente perteneció
a un organismo al que primero se le dio muerte y
después se le destazó. Si su superficie
es brillosa y de apariencia más uniforme,
significa que fue cocido en agua caliente o sin
exponerlo al fuego directo; pero si su color es
gris, negro o blanco quiere decir que fue cocido
o se le quemó.
En ocasiones el hueso que empezamos a estudiar tiene
una forma completamente diferente a la natural,
además de que presenta algunas marcas que
indican que el hueso fue trabajado por el hombre.
De este modo, concluye el estudio básico
del material óseo, momento en el cual ya
disponemos de la siguiente información:
- Qué hueso es.
- A qué especie animal perteneció.
- La edad que tenía el ejemplar cuando
murió.
- Qué tipo de manejo sufrió el animal
muerto.
- Si se coció, se hirvió o se quemó.
- Si los huesos obtenidos se utilizaron para algo
(herramientas, adornos, etc.).
La lista de todo el estudio realizado, hasta este
momento, junto con algunas observaciones o recomendaciones
dirigidas al arqueólogo, constituyen lo que
se denomina “informe técnico”.
Es un informe porque se están proporcionando
datos acerca de lo estudiado. Es técnico,
porque no se está haciendo discusión
ni interpretación de lo observado.
Muchos de los huesos estudiados llegan hasta este
nivel y regresan a su bolsa, pero otros aún
tienen un largo camino por delante. Por ejemplo,
los más elementos más completos serán
fotografiados, y posteriormente, colocados dentro
de colecciones comparativas, a fin de que puedan
usarse como apoyo en posteriores estudios. Este
mismo camino siguen los restos que pertenecieron
a animales poco comunes; por ejemplo, aves de presa,
cuyas especies ya no existen actualmente en la región
de estudio, o bien aquellos restos que pertenecieron
a animales que se utilizaron de forma especial;
por ejemplo, en actividades religiosas.
Hace tan solo diez años, el fin de las investigaciones
arqueozoológicas se encontraba en este punto,
pero en la actualidad ya no es así. Veamos
algunos ejemplos de esta nueva tendencia:
- Estudio zootécnico de perros descubiertos.
Esta línea de investigación busca
conocer con más detalle las características
de los cánidos descubiertos; por ejemplo,
ciertos detalles de los dientes permiten definir
patrones alimentarios. Por la longitud de algunos
huesos podemos definir alzada, longitud del cuerpo
y peso, así como la forma de la cabeza,
dimensiones dentales y proporción alzada-longitud,
datos que permiten reconocer razas de perros.
- Cuantificación de elementos traza. Ciertos
elementos químicos, como zinc, estroncio
o bario (Zn, Sr o Ba) que se encuentran en el
suelo son absorbidos por las plantas y pasan de
un organismo a otro vía la red alimentaria.
Estos elementos se acumulan en los huesos, y por
tanto, al analizar muestras óseas podemos
determinar su cantidad y el nivel trófico
donde se ubicó el organismo. Si dentro
de nuestros materiales tenemos animales domésticos
o cautivos, estos estudios son muy importantes,
pues permiten saber si se les alimentaba con carne,
vegetales, desechos, etcétera.
Qué habilidades
se requieren para ser un arqueozoólogo
Desde el punto de vista de habilidades, la principal
es, sin duda, tener una enorme paciencia, pues un
solo hueso puede ser objeto de múltiples
estudios que implican procesos de análisis
de varios meses. Otras habilidades importantes son
la minuciosidad y la observación, ya que
los materiales deben revisarse con mucho cuidado,
y se debe tener la capacidad para distinguir hasta
los más mínimos detalles entre hueso
y hueso. Por último, y no por ello menos
importante, es la capacidad para realizar rápidamente
procesos de análisis y síntesis, muchos
de los cuales se deben hacer desde el momento en
que uno realiza las observaciones preliminares de
los huesos.
Por otro lado, en un nivel de conocimiento, es imprescindible
poseer una formación en biología,
pues la diversidad de aspectos taxonómicos,
anatómicos, químicos, ecológicos
y hasta evolutivos de los huesos sólo pueden
ser abordados por un profesionista de este campo.
Otro aspecto necesario para realizar este tipo de
estudios es que el involucrado tenga un pensamiento
científico, pues de otro modo los estudios
quedarán como simples listas de huesos que
poco contribuyen al conocimiento de la relación
entre hombres y animales en un determinado sitio
y época.
Necesidades de equipo
Estos estudios requieren más habilidades
personales que equipo. Un laboratorio de arqueozoología
se puede habilitar con una mesa grande, cajoneras
para guardar materiales comparativos, un librero,
reglas, vernier, lupas y un microscopio de disección.
Estudios como el conteo de elementos traza se realizan
en sitios como el Instituto Nacional de Investigaciones
Nucleares a través de convenios de colaboración.
Cómo se realizan
las investigaciones etnozoológicas
La segunda disciplina involucrada en el estudio
de las relaciones hombre-animal es la etnozoología.
Debido a que estos estudios se dirigen fundamentalmente
a las formas de vida actuales, la parte fundamental
de la investigación en esta línea
es el trabajo de campo, o sea, el estudio de las
comunidades humanas y el uso que le dan a la fauna
de su entorno.
El primer paso en las investigaciones etnozoológicas
requiere un acercamiento a la gente que vive en
el sitio de estudio. Aunque esto pueda parecer demasiado
simple, la realidad es que la confianza de la gente
es imprescindible, ya que de otro modo, la información
obtenida puede estar incompleta o resultar poco
confiable. A veces este primer paso implica una
fuerte inversión de tiempo, hasta que la
gente se convence de que el objetivo es solo la
búsqueda de información y que los
datos obtenidos se emplearán en estudios
que redituarán en su provecho.
Simultáneo al trabajo de campo es el trabajo
en archivos y bibliotecas para recopilar información
acera de las comunidades humanas que han vivido
en el sitio de estudio, sus tradiciones, formas
de vida, en fin, todo aquello que pueda servir para
entender la forma como ubican y aprovechan la fauna,
tema central del estudio que se realiza.. Otro aspecto
importante es la recopilación de datos sobre
la biología de la(s) especie(s) que se están
estudiando.
Por último, tenemos la conjunción
de lo antropológico con lo biológico,
lo cual deriva en un modelo que nos muestra cómo
la gente tiene una imagen y una forma de aprovechamiento
de la fauna; en qué medida esto se deriva
de la propia biología de las especies y la
repercusión que todo esto tiene en la vida
de la gente y de los animales.
Qué habilidades
se requieren para ser un etnozoólogo
Es indispensable poseer gran capacidad para
interactuar con la gente, pues como se indicó,
el trato con las personas es muy importante. Otro
aspecto fundamental es la formación biológica
o sea, la capacidad para manejar información
biológica, y, por último, el gusto
por la investigación bibliográfica.
Cómo obtener apoyo
para estudiar una colección arqueozoológica
o etnozoológica
La arqueozoología y la etnozoología
son dos disciplinas que interactúan con múltiples
campos de estudio: biología, arqueología,
veterinaria, etnología, medicina, química,
agronomía y otras. Por ello la visita de
investigadores o instituciones que buscan apoyo
o colaboración no solo es probable sino más
bien cotidiana.
Independientemente de las normas para formalizar
las colaboraciones, lo más importante es
estar conciente de que se trata de un trabajo de
equipo, dentro de un esquema multi e interdisciplinario,
y que por tanto, la comunicación, objetivos
compartidos y labor colectiva son fundamentales
e indispensables
Aportaciones más
significativas del laboratorio de paleozoología
al conocimiento arqueozoológico y etnozoológico
Uno de los más importantes ha sido la reconstrucción
completa de la historia del perro pelón mexicano.
Antes de 1990 solo se tenían algunos datos
aislados relacionados con su mención en obras
del siglo XVI y grandes cantidades de información
dispersa sobre su biología y relación
con el hombre. Desde 1997 se dispone de una base
de información organizada sobre este perro
que nos dice cual fue su región de origen,
cuando posiblemente apareció, como fue su
vida durante el periodo prehispánico, la
Colonia, en la actualidad, así como diversos
aspectos relacionados con su genética, su
valor como mascota y su condición actual
en México.
Paralelamente a estos estudios tenemos los que se
relacionan con el estudio del perro en el México
antiguo. Los restos óseos de perros en sitios
arqueológicos siempre han sido abundantes,
pero solo ahora se dispone de una metodología
que permite estudiar estos materiales en un nivel
comparable al que se hace con los seres humanos,
lo cual permire conocer aspectos tan interesantes
como su alimentación, tipos de razas que
existían, forma como se relacionaban con
sus dueños y otros aspectos más.
Por último, dentro del laboratorio también
de ha impulsado la investigación relacionada
con los fenómenos de domesticación
de animales en el México prehispánico,
aspecto casi desconocido hasta hace unos diez años.
En la actualidad sabemos que los pueblos prehispánicos
realizaron diversos procesos de domesticación
de especies animales, principalmente con fines religiosos.
Algunos trabajos publicados
por el Laboratorio de Paleozoología
Valadez, Raúl
1995 El perro mexicano, iia, unam, México,
45p.
Valadez, Raúl
1996 La domesticación animal, Plaza y Valdez,
México, 109p.
Valadez, Raúl y Gabriel Mestre
1999 Historia del xoloitzcuintle en México, iia,
unam-Museo Dolores Olmedo Patiño-Cámara de Diputados,
México, 170 p.
Valadez, Raúl
2000 "La domesticación de animales", Historia
antigua de México, inah-iia-Porrúa, México:
297-334.
Jennifer Leonard, Robert Wayne, Jane Wheeler, Raúl
Valadez, Sonia Guillén y Carles Vila
2002 "Ancient DNA Evidence for Old World Origin
of New World Dogs", Science 298 (22 nov 2002):1613-1616.
Valadez, Raúl
2000 "El origen del perro, primera parte (entre
el lobo y el perro)", Asociación Mexicana de
Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies
11(3):75-84.
Valadez, Raúl
2002 "El origen del perro (segunda parte): del lobo
doméstico al criadero primitivo". Asociación
Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en
Pequeñas Especies 13(3):102-111.
Valadez, Raúl, Blanca Paredes y Bernardo Rodríguez
1999 "Entierros de perros descubiertos en la antigua
ciudad de Tula", Latin American Antiquity
10 (2):180-200.
Alicia Blanco, Raúl Valadez y Bernardo Rodríguez
1999 "Colección arqueozoológica de perros del sitio
Chac-Mool, Punta Pájaros, Quintana Roo". Arqueología
(segunda época). 22(Julio-Diciembre):89-106.
Valadez, Raúl., Alicia Blanco, Bernardo Rodríguez,
Fernando Viniegra y Katiuska Olmos
2000 "Diagnóstico clínico de un perro descubierto
en un entierro prehispánico", Asociación Mexicana
de Médicos Veterinarios Especialistas en Pequeñas
Especies 11(1):24-29.
Valadez, Raúl., Alicia Blanco, Bernardo Rodríguez,
Fernando Viniegra y Katiuska Olmos
2001 "Una quinta raza de perro prehispánica o, ¿una
segunda especie de lobo mexicano?", Asociación
Mexicana de Médicos Veterinarios Especialistas en
Pequeñas Especies 12(5):149-159.
Valadez, Raúl y Blanca Paredes
1988 "Restos de Ovis canadiensis en
el centro de México". Ciencia y desarrollo,
Año xiv, no. 81:28-39.
Valadez, Raúl, Bernardo Rodríguez, Raúl García y
Luis Gamboa
2001 "Guajolotes y alimentación prehispánica", Ciencia
y Desarrollo xxviii (157):54-63.
Valadez, Raúl y Gabriel Mestre
"El perro pelón, la realidad contra el mito y
la fantasía", Asociación Mexicana de Médicos
Veterinarios Especialistas en Pequeñas Especies
9(1):21-26. 1998.
Proyectos antropológicos en los cuales ha
participado el laboratorio de Paleozoología
Proyecto
y antropólogo responsable
|
Institución
(es)/
Periodo de apoyo
|
Productos
derivados
|
Inf.técnicos |
Publicaciones |
| Terremote-Tlatenco
(Dra. MariCarmen Serra Puche) . |
IIA/1984-1989 |
1 |
6 |
| P.A.C.T.
(Dra. Linda Manzanilla Naim) |
IIA/1986-1993 |
3 |
4 |
| Tulum
y el Meco (Antrop. Magali Civera) |
IIA/1986-1987 |
1 |
0 |
| Tula
80-82 (Maestra Blanca Paredes) |
INAH-IIA/1986-1999 |
2 |
5 |
| El
valle de Toluca (Dra.Yoko Sugiura) |
IIA/1990 |
1 |
0 |
| Rescate
arqueológico en Sta. Ma. Coatlan
(Arqlga. Haydee García del Cueto) |
INAH-IIA/1986 |
1 |
0 |
| Molino
de papel de Culhuacan |
IIA-ENAH/1986-1987 |
1 |
0 |
| Santa
Ana Teloxtoc (Dr. Ernesto Vargas) |
IIA/1988 |
1 |
1 |
| Temamatla
(Dra. MariCarmen Serra Puche) |
IIA/1988-1992 |
3 |
1 |
| Barrio
de los comerciantes (Dra. Evelyn Rattray) |
IIA/1988-1990 |
2 |
2 |
| Tlailotlacan
(Dr. Michael Spence) |
IIA-University of Ontario/1988, 1991 |
2 |
0 |
| Las
Vegas, Edo. de México (Arqlgo.
Raúl García) |
IIA-ENAH/1990 |
1 |
0 |
| Xaltocan
(Dra. Elizabeth Brumfield) |
IIA-Albion College/1990, 1991, 1993,
1998 |
4 |
0 |
| Van
Beuren (Arqlgo. Raúl García) |
IIA-INAH/1990 |
1 |
0 |
| San
Nicolás Atecoxco (Dra. Ana Bella
Perez Castro) |
IIA-ENAH/1992-1993 |
1 |
0 |
| Cihuatecpan
(Dra. Alicia Oliver) |
IIA- The Pennsylvania State University/1993 |
1 |
0 |
| El
Japón (Dra. MariCarmen Serra
Puche) |
IIA-INAH/1993-1994 |
2 |
0 |
| El
diccionario del Motul No IN602691, UNAM
(Dr. Ramón Arzápalo) |
IIA/1993 |
1 |
1 |
| Sistema
de desagüe (Arqlgo. Rodolfo Cid
Bezaes) |
IIA-INAH/1995 |
1 |
0 |
| Templo
de Quetzalcoatl (Dra. Emily McClung) |
IIA/1995 |
1 |
0 |
| Cueva
de “El Gallo” (Lic. Sandra
Cruz) |
Escuela de Restauración-IIA/1995 |
1 |
1 |
| Campo
militar (Arqlgo. Rodolfo Cid Bezaes) |
IIA-INAH/1994-1995 |
2 |
0 |
| Zultepec-Tecuaque
(Arqlgo Enrique Martínez) |
IIA-INAH/1997-2001 |
4 |
1 |
| Melones
(Arqlgo. Raúl García) |
IIA-INAH/1998-1999 |
1 |
1 |
| Templo
de Quetzalcoatl (Arqlgo. Rubén
Cabrera) |
IIA-INAH/1999 |
1 |
1 |
| Guadalupe
(Dr. Gregory Pereyra) |
IIA-CEMCA/1999-2001 |
2 |
1 |
| Chac-Mool
(Arqlgo Enrique Terrones) |
IIA-INAH/1999-2000 |
1 |
1 |
| Puerta
cinco (Arqlgo. Rubén Cabrera) |
IIA-INAH/2001 |
1 |
0 |
| Atetelco
(Arqlgo. Rubén Cabrera) |
IIA-INAH/2001 |
1 |
0 |
| Túneles
y Cuevas (Dra. Linda Manzanilla Naim) |
IIA/1993-2002 |
11 |
11 |
| Cañón
de Bolaños (Dra. Teresa Cabrero) |
IIA 1994-95 |
1 |
|
| San
Buenaventura (Arqlgo. Luis Gamboa Cabezas) |
IIA-INAH 2001-2002 |
1 |
|
| Cuautitlan
(Arqlgo. Raúl García) |
IIA-INAH 2002 |
|
|
| Teopancazco
(Dra. Linda Manzanilla Naim) |
IIA/1998- |
6 |
|
| Xalla
(Dra. Linda Manzanilla Naim) |
IIA/2000- |
1 |
|
| Santa
Cruz Atizapan (Dra.Yoko Sugiura) |
IIA/1998- |
5 |
|
| El
Tigre (Dr. Ernesto Vargas) |
IIA/2000 |
2 |
|
|
Proyectos realizados en
el laboratorio de Paleozoología desde 1986
al presente
|
Proyecto |
Periodo |
Objetivos |
Beneficios |
| Colección
arqueozoológica comparativa |
1986- |
Formación
de una colección de referencia
con materiales arqueozoológicos
|
Mayor
calidad en los estudios arqueozoológicos |
| Osteoteca
del perro pelón mexicano |
1988-1994 |
Formación
de una colección de referencia
con ejemplares actuales |
Estudios
más precisos de los restos arqueozoológicos
de perros |
| Esqueleto
poscraneal de ocho especies de cricétidos
de la Cuenca de México |
1990-1996 |
Estudio
del esqueleto de varias especies de
ratones comunes en los sitios arqueológicos
|
Pueden
estudiarse a los restos de ratones al
mismo nivel que otros grupos |
| Genealogía
del perro mexicano |
1998- |
Reconstrucción
de la relación hombre-perro en
el México antiguo |
Conocer
el universo de interacciones entre perro
y hombre en México |
| Variabilidad
genética de perros prehispánicos:
origen de los perros americanos y movimientos
humanos |
1998-2002 |
Estudio
del ADN de muestras arqueozoológicas
de perros latinoamericanos |
Conocer
el origen del perro americano |
| Xoloitzcuintle,
el perro pelón mexicano |
1997 |
Estudio
etnozoológico del xoloitzcuintle
en México y reconstrucción
de su historia |
Conocer
con detalle a la más importante
raza de perro de México |
| Estudio
morfológico y morfométrico
craneal y dental de perros (Canis
familiaris) y lobos (Canis
lupus); hallados en Teotihuacan
y su aplicación en la arqueozoología |
1998-2000 |
Análisis
de las diferencias craneales y dentales
entre lobos y perros y su aplicación
con una muestra arqueozoológica
|
Desarrollo
de técnicas de estudio de restos
de perros. |
| Interpretaciones
paleoecológicas en torno a la
fauna de vertebrados encontrados en
la Cueva del Camino, en Teotihuacan,
México |
1998-2000 |
Reconstrucción
paleoambiental del valle de Teotihuacan
a partir de una colección arqueozoológica
|
Obtención
de una propuesta de cómo han
cambiado los ambientes del valle de
Teotihuacan en los últimos 1,000
años |
| Análisis
osteológico entre monos mexicanos
e infantes humanos |
1997- |
Estudio
sobre las similitudes y diferencias
osteológicas entre monos e infantes
humanos |
Desarrollo
de metodologías para el estudio
de restos de monos e infantes |
| Uso
del recurso animal en la ciudad de Teotihuacan |
1990- |
Estudio
de la forma en que fue aprovechada la
fauna en la ciudad de Teotihuacan |
Conocer
la forma como una ciudad prehispánica
aprovechaba el recurso animal |
|
|