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- Número 12 mayo-junio
1997
DE QUIÉN ES EL PENACHO
DE MOCTEZUMA ?
Carmen Cook de
Leonard
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- Se ha estado anunciando que
el gobierno de Austria ha concedido mandar a México el
llamado "Penacho de Moctezuma", presionado por un grupo
de concheros mexicanos. Sin embargo, es necesario conocer la
historia de esta obra de arte única y universal, y la
falsa postura que estaría tomando México al solicitar
oficialmente este envio.
- Este penacho no fue "robado"
a México, palabra despectiva que ya se ha usado hasta
en televisión, pues es parte del envio de 158 piezas de
variable valor, que mandó Moctezuma como regalo, como
era cos-tumbre en aquel entonces, a Cortés como importante
visitante. De estas piezas el objeto más valioso para
los españoles no fue el penacho, sino tres discos metálicos,
representando al Sol, la Luna y Venus, el primero de oro puro
y de dos metros de diámetro, pesando 17 kilos, que fue
en número 1 del documento preparado como inventario por
dos notarios en la Villa Rica de la Vera Cruz, el 5 de no-viembre
de 1519, en duplicado, una copia para la reina y la otra para
Carlos V. La primera se encuentra en Sevilla y la otra en la
Biblioteca Nacional de Viena con el número: Ser. Nova
1600 (hist. prof. 1200, olim. W 5279). Fue enviada la lista anexa
a la Primera Carta de Cortés al rey.
Brevemente, la trayectoria de la colección, desde 1519,
fue la siguiente:
Estuvo la colección en exhibición en Bruselas,
donde la pudieron ver destacados personajes de la época,
entre ellos Durero, que dejó en sus memorias su expresión
de admiración en exaltadas palabras. En 1563 pasó
a manos de Fernando, conde de Tirol, hijo de Fernando I y sobrino
de Carlos V, al recibir el palacio de Ambras, en donde se colocó
en su gabinete de arte la colección mexicana. Después
de la muerte del conde, en 1595, se levantó nuevo inventario,
pero en los siguientes siglos hubo varios movimientos de la colección,
forzados por guerras, para terminar finalmente en Viena en 1817.
Descansó en las bodegas hasta que fue redescubierto el
penacho en 1878. Reconociéndose su valor artístico,
se tomó la decisión de hacer su reparación,
pues en los viajes había sufrido desperfectos; el peor
era el desperfecto de las plumas por la polilla, aflojadas las
cuerdas del respaldo y perdidos la mayor parte de los discos
de oro y otros ornamentos del mismo metal. La reparación
se hizo lo mejor que se pudo, con los materiales disponibles.
Las plumas usadas en el original, que son Pharomacras mocinno
La Llave, Cotinga amabilidad Gould, Piaya cayana I y Ajajá
I, no pudieron reponerse con los mismos pájaros mexicanos,
con excepción del quetzal, que se importaba en el siglo
pasado para los sombreros de las damas. Las plumas de la cotinga,
se sustituyeron por un pájaro ártico de Siberia,
pero sobreponiendo todo el pellejo del pájaro a las deterioradas
plumas que quedaban, muy en contra de la técnica de la
plumaria, que coloca plumita por plumita. Las otras dos plumas,
del flamenco y del cucú, fueron repuestas por otras europeas,
lo más similares posible. Las piezas de oro caídas
que es como 50 por ciento, fueron repuestas por discos de bronce
dorado, que des-tacan por su color de las auténticas de
oro.
La descripción del penacho en el inventario de 1519, es
como sigue:
- N 12: Yten mas una pieza grande
de plumajes de colores que se ponen en la caveza en que ay a
la redonda della sesenta y ocho pizas pequeñas de oro
que sera cada una como medio cuarta y debxo dellas veynte torrecitas
de oro.
La cantidad de 68
discos de oro identifica sin lugar a duda el penacho como el
mismo que ahora se encuentra en el Museo de Viena.
Resumiendo:
1.- El penacho nunca lo usó Moctezuma.
2.- Es una de las 158 piezas como regalo de Moctezuma a Cortés,
que a su vez las envió al rey de España, por lo
que no fue robado.
3.- El penacho se ha conservado por los amantes del arte a través
de casi cinco siglos, con el cariño que merece, a pesar
de guerras y por lo menos diez cambios de lugar.
4.- Se encuentra en un lugar privilegiado en el Museo de Viena,
en que puede ser admirado por visitantes, mostrando la grandeza
de nuestro pasado e invitando a que nos conozcan mejor. Es uno
de nuestros mejores embajadores.
5.- Por los estragos del tiempo y las reposiciones de materiales
nuevos, ya el penacho tiene poco del original. Las cuerdas del
respaldo están flojas y algunas plumas sueltas; las pieles
para su sostén están duras y quebradizas.
6.- Tenemos en México una copia fidedigna, al tamaño,
del original, hecha en 1958 por órdenes del licenciado
Raúl Noriega, entonces oficial mayor de la Secretaría
de Hacienda, con plumas auténticas, colocadas con la técnica
de la plumaria, las piezas de oro copiadas con oro fino mexicano,
custodiado por el Museo Nacional de Historia en Chapultepec.
7.- Por nuestra dignidad como nación y por el buen nombre
de México, mostremos nuestro sentido de justicia y nuestra
cultura, reconociendo como propietaria del penacho a la nación
de Austria.
Ultimamente se ha hecho muy popular por individuos y por grupos,
destacarse y hacer pasar por grandes patriotas, solicitando el
regreso de piezas de origen mexicano que se encuentran en el
extranjero. Como lo estamos viendo, no todas tienen el mismo
origen. Debe tomarse muy en cuenta la historia de cómo
llegó a su destino extranjero el objeto. Si un mexicano
la vendió, siendo el legítimo propietario, o si
por contrato oficial de excavación o intercambio, se concedió
a una universidad o museo extranjero el objeto, debe considerarse
legítimo propietario. Sin embargo, si investigamos un
poco, podemos encontrar muchos objetos arqueológicos que
salieron clandestinamente del país, que por justicia deben
volver a México. Así, pues, cada caso debe estudiarse
y ponderarse antes de provocar malentendidos y manchar el buen
nombre de México.
*Excélsior, 24 de febrero, 1988,
No. 25826. Sección Cultural, p. 1.
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